Observador Ciudadano Tu pagina de inicio

SOCIEDAD ENFERMA

Por Alfredo Bielma Villanueva

“El lado oscuro de la acera” pudiera denominarse a cualquier enfoque acerca de las patologías sociales en una sociedad que, como la mexicana, presenta diversos recovecos derivados de sus orígenes y de su historia: acentuado indigenismo, mestizaje, criollismo e intensa y variada inmigración. ¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde aquel “mexicano enano” de la década de los sesenta del siglo pasado a la actualidad? ¿Realmente nuestra genética social nos determina como nación? Las respuestas habría que buscarlas en el cotidiano mexicano, en el tejido social que durante siglos se ha venido conformando hasta lograr lo que ahora es la nación mexicana.

Durante mucho tiempo la sociedad mexicana se admiraba de la discriminación hacia la gente “de color” en los Estados Unidos, pero no advertía la enorme viga que cargaba en el subconsciente porque a su vez aquí se hacía escarnio de la condición de “indio” y hasta de pobre. En la gran ciudad de México todavía en la segunda mitad del siglo XX “ser blanco” o tener ojos claros representaba una condición superior a los demás. Al “chilango”, habitante de la capital mexicana, se le admiraba por ese solo hecho y en esa condición asumía cierta superioridad sobre sus paisanos de provincia; los siglos de dominación europea sobre la numerosa población aborigen crearon graves complejos de superioridad e inferioridad en la identidad mexicana.

Por ello, de entrada irrita, solivianta observar la conducta de un individuo sacado de sus casillas, insultando a quien supone un ser inferior, incapaz de defenderse de los golpes que impunemente le asesta. Escuchar el lenguaje soez, los insultos a gritos de un individuo prepotente enderezados en contra de un joven que se deja atropellar de esa manera sin responder a la agresión, nos deja un amargo sabor moral ¿Qué ocurre, qué pasa en el contexto de la sociedad mexicana que es capaz de engendrar conductas de esta naturaleza? Porque habrá de aceptarse que tanto agresor como agredido forman parte del mismo caldo de cultivo, cual es el mexicano.

Pasado el disgusto, observado el fenómeno con la mayor objetividad posible cual debe de ser, vuelto a ver el video, poco a poco se diluye la reacción pasional para dar paso a la reflexión y, con la psicología social como herramienta, intentar entender el porqué del suceso. Lo que vemos es, por un lado, a Miguel Secal un individuo enfermo, un auténtico desquiciado mental, un energúmeno patológico merecedor de urgente tratamiento siquiátrico, que ha sido engendrado por una sociedad con resquicios genéticos aún no superados y, por otro lado, se observa a un ser humano al que la condición económica le obliga a soportar golpes e insultos en actitud semejante a la de los esclavos de pasados siglos solo para conservar su fuente de subsistencia, cuan grave sería el que este suceso reflejara un mal orgánico en la sociedad mexicana.

Ese fenómeno social nos viene desde el descubrimiento y la conquista, cuando se consideró a los aborígenes del territorio que ahora ocupa México como seres irracionales, inferiores, semejantes a animales incapaces de reaccionar ante cualquier estímulo cultural, es una concepción que pervive en la memoria histórica, reavivada por quienes no llevan en sus venas las raíces culturales y sanguíneas de este pueblo puesto que son producto de inmigraciones, paradójicamente auspiciadas por la nobleza de un pueblo nacido de una inmigración heterogénea.

Reflexiones aparte, el pobre energúmeno que vemos en el video quizás lo único que tiene es dinero y seguramente una patología psicológica rayana en la locura, porque tal debe considerarse cuando al descargar su ira reitera su impunidad, expresando frases hirientes fundamentadas en la creencia de que el dinero otorga superioridad, y luego entonces también consigue impunidad. Esto último, lamentablemente en nuestro medio es más que posible, pues iterativa es adyacente a aquella “sustanciosa” charla telefónica entre el gobernador de Puebla Mario Marín y Kamel Nacif.

Sin duda, las condiciones de las sociedades de los tiempos en que se incubó la Independencia y las que causaron la Revolución mexicana no son similares a las que rigen en la actualidad, mucho tiempo ha transcurrido y muchos cambios socioeconómicos y políticos se han producido desde entonces. Sin embargo, en el actual contexto social, en la conciencia colectiva del mexicano perduran atávicas rémoras psicológicas, que nos recuerdan cuán lejos estamos aún de la condición implícita en la frase que acuñó el ensayista y filósofo dieciochesco Francois Marie Arouet, Voltaire, cuando sentenciaba: “Yo, la única aristocracia que reconozco es la de la inteligencia”, completada con otra del mismo autor que explica con meridiana transparencia la escena que narramos: “Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”.

alfredobielmav@hotmail.com       oterociudadano.com
Enero 2012      




Observador Ciudadano Tu pagina de inicio



LA ZAFRA

Por Alfredo Bielma Villanueva

El domingo 15 del mes en curso el gobernador Duarte de Ochoa dio el banderazo de inicio de la zafra 2012 en el ingenio San Pedro, ubicado en Saltabarranca, factoría venida a menos después de ser una de las más importantes y con extensa zona de abastecimiento precisamente en los límites entre la Región de los Tuxtlas y la Cuenca del Papaloapan; el demérito en que ha caído lo confirma el hecho de estar iniciando su zafra por lo menos dos meses después que lo hacía en los años de bonanza. Como este ingenio, otros corren la misma suerte, aquellas zafras de cinco y hasta seis meses de duración ahora se han reducido a tres, con las amargas secuelas que repercuten en la vida de cientos de familias azucareras y cañeras que viven de la gramínea y fabricación de azúcar.

Este es un fenómeno que se reproduce en un gran número de ingenios azucareros del país y, por supuesto, de Veracruz, en donde esta industria de transformación es de gran importancia estratégica pues de ella dependen económicamente cientos de miles de veracruzanos. Allí laboran trabajadores eventuales y de planta permanente, es decir, hay quienes solo trabajan en el periodo de zafra y quienes trabajan desde la “reparación” o mantenimiento de la fábrica; excepto algunos cuantos, no todos laboran los doce meses del año.

Qué decir de los abastecedores de la materia prima, si bien tienen asegurado al cliente, están expuestos a las agresiones de la naturaleza o a un escaso rendimiento de sus  tierras, sobre todo aquellos que no pudieron o no tuvieron recursos para abonarlas. Regiones como la Cuenca del Papaloapan en donde se asienta un buen número de ingenios azucareros son proclives a las inundaciones anuales, con el consiguiente riesgo de que la caña se mantenga varios días bajo el agua, afectándose en sacarosa y rendimiento. Obviamente, eso ocasiona severas mermas en las ganancias del cañero que al no poder cubrir las deudas que contrajo durante el año los obliga a seguir viviendo de prestado para la subsistencia diaria, atenido a que el próximo ciclo agrícola le produzca mejor zafra.

El calcinante sol del trópico comienza su abrasadora tarea apenas despuntan sus primeros rayos y se extienden sobre el caserío y los verdes campos. En ocasiones el amanecer se acompaña de una espesa bruma que anuncia que el día será altamente caluroso; las garzas y las chachalacas desde muy temprano levantan el vuelo para trasladarse a sus espacios de alimentación, por la tarde, con la precisión de un reloj, regresan a sus respectivas moradas en un eterno ir y venir que la sabia naturaleza les ha agendado.

El silbato de la fábrica de azúcar se escucha a las 6.30 de la mañana, es el aviso previo a la entrada de los trabajadores del ingenio que relevarán en sus faenas a quienes entraron a sus labores a las 12 de la noche, son tres turnos que cubren 24 horas porque la fábrica no se puede detener, va siempre al unísono con el ritmo de los cortadores de caña que desde el amanecer, previendo los intensos rayos solares, comienzan su dura y sudorosa jornada. En el pueblo, los molinos de nixtamal, las carnicerías, las verdulerías, los pequeños changarros abren sus puertas porque muy temprano ya hay gente en las calles haciendo las pequeñas transacciones comerciales de las que puedan ser capaces.

 Así inicia la rutina diaria de un pueblo de obreros, campesinos y pequeños comerciantes cuya vida está sujeta al ciclo que la naturaleza impone al cultivo de la caña. Tres o cuatro meses de zafra al año se convierten en la sabia que da vida a las poblaciones que dependen de los ingenios azucareros.

En periodo de zafra, por el lado del campo, el corte de caña utiliza eventualmente más campesinos, que de todas maneras ya no son tan numerosos como antaño debido a la tecnificación que, aunque incipiente, agrega tractores y segadoras automáticas. Los propietarios de camiones para transportar la caña del campo al batey y los chóferes cierran el círculo de empleados eventuales de la zafra, por los empleos directos e indirectos hay mayor derrama de circulante durante el corto tiempo que dura la transitoria “bonanza”.

Pero ocho meses del año corresponden al llamado “tiempo muerto”, durante el cual la actividad decae, como si la población invernara en pleno verano, solo algunos emigran a buscar trabajo, los más permanecen vegetando, viviendo de prestado para pagarlo en la zafra. Tiempos severamente austeros en los que comprar una paleta “magnum” o intentar salir para un ligero viaje de recreo a la ciudad más cercana es un verdadero lujo, quizá hasta osadía, a veces explicable solo por razones de salud.

Poblaciones como Cardel han logrado salir adelante con relativo progreso por razones de ubicación geográfica o, en este caso específico, porque es el centro comercial de toda una región y su impulso principal fue la planta de Laguna Verde. Además, recoge comercialmente la paga semanal de dos ingenios, en lo que compite con Ursulo Galván. En Lerdo de Tejada, la ubicación de dos ingenios, ha sido el promotor económico que generó múltiples actividades sucedáneas, changarros, fábrica de hielo, talleres mecánicos, y que por ser el centro comercial recibe consumidores de Cabada y Saltabarranca; poblaciones también sujetas al cultivo de la caña y a una incipiente ganadería que no acaba de crecer.

Juan Díaz Covarrubias, del municipio de Hueyapan de Ocampo, también está a expensas de los trabajadores del ingenio; son cientos de familias cuya economía está fatalmente ligada al destino del Ingenio Cuautotolapan. Una economía de subsistencia que sujeta y somete a la población al caprichoso ciclo de la industria azucarera, cuyos propietarios que obviamente no padecen las inclemencias del calor, del polvo, de las enfermedades tropicales, solo piensan en aumentar sus ganancias. “Unos pocos contra muchos cuantos”.

En la memoria de los más ancianos de este lugar viven con dolorosa nostalgia los tiempos idos, cuando la zafra aliviaba zozobras económicas y hacía las veces de lo que es el aguinaldo para los burócratas. La situación no deja de revelar uno de los fracasos más evidentes de los gobiernos estatales y federales, pues no han atinado a implementar programas de desarrollo agropecuario o comercial que generen fuentes de empleos adicionales a los creados por la industria azucarera, que por sí sola resulta insuficiente frente al aumento poblacional. Así lo expresa el rezago social y económico de las zonas con monocultivo cañero. Una explicación más para la enorme emigración que ha despoblado el campo mexicano.

alfredobielmav@hotmail.com          oterociudadano.com
Enero 2012










Observador Ciudadano Tu pagina de inicio


DIALOGOS EN UTOPÍA: MADRAZO-PEÑA

Por Alfredo Bielma Villanueva

Preocupado porque la realidad le está reflejando un panorama que no es el que se había imaginado, como pudo, Peña logró evadir el estrecho cerco en el que se mueve para abrevar en la experiencia de Madrazo, su antecesor hace seis años en la búsqueda de la presidencia de la república como candidato del PRI. Ya sin el resquemor producto de las eventuales desavenencias partidarias Madrazo accedió a intercambiar sus puntos de vista respecto de las circunstancias que habrá de enfrentar el nuevo candidato del Partido Revolucionario Institucional camino a Los Pinos. Así, se sentaron a analizar los pormenores de una realidad concreta:

MADRAZO- Ten cuidado, no te confíes, el mismo sentimiento de euforia al interior del PRI que ahora percibes lo viví hace justo hace seis años, cuando alardeábamos de que el PRI tenía casi medio cuerpo en Los Pinos. Ya conoces los amargos resultados de aquella dolorosa derrota que nos situó en el tercer lugar debido al pírrico número de votos conseguidos. Acerca de ese resultado intenté explicármelo y publique en un libro mi enfoque derivado de la información recibida y en base a las experiencias que me dejó el desarrollo de aquella fallida campaña electoral de 2006.

PEÑA - Al igual que ocurrió contigo, a mí y a nuestro partido nos pronostican buenos números en la apreciación ciudadana, de allí que la experiencia que tu y Francisco Labastida vivieron me sirven para alertarme que no hay ventaja inalcanzable, por cierto, Andrés Manuel López Obrador también sabe de ventajas vaporables. Pero, ¿cómo hacérselo entender a quienes desde ahora festejan un mas que hipotético triunfo? ¿De qué manera les hago razonar que solo unidos podremos tener una oportunidad? Me queda muy claro que hasta ahora hemos evitado el problema de la división al interior de los grupos priístas, contrario a la que provocó tu candidatura, y por cierto ahora tengo a mi lado a varios de aquellos ex gobernadores que formaron el TUCOM y abrevo en ellos de aquella experiencia para no repetirla.

MADRAZO- Para no repetirme son diversos factores a considerar, por supuesto uno de los más importantes es conservar la unidad priísta. El ríspido enfrentamiento que tuve con Elba Esther Gordillo, con Arturo Montiel y con quienes formaron el TUCOM para oponerse a mi candidatura causó una enorme estela de insumos políticos que pesaron en el resultado electoral ya que el diferendo se extendió hasta los gobernadores, ya que algunos de ellos estaban más interesados en su propia circunstancia que en servirle a su partido. Tú lo sabes, el Estado de México, Coahuila y Veracruz, entre otros, mantuvieron un bajo perfil de protagonismo príista. No estoy resentido, el tiempo aminora las pasiones pero no está por demás que mantengas un estrecho control sobre la actitud y conducta de cada uno de los gobernadores priístas, alguno de ellos transitan por serios problemas financieros y de inseguridad pública y podrían sucumbir a las presiones del gobierno federal; no olvides que Calderón no es Fox.

PEÑA – Tienes razón en las dos últimas premisas. No escapa a mis asesores el perfil de cada uno de los gobernadores priístas, que por cierto ya no son los que a ti te tocaron durante la campaña de 2006. Yo mismo era gobernador del Estado de México en ese entonces, por lo que me siento aludido en tu apreciación acerca de nuestra conducta respecto de tu candidatura. Si bien el resultado electoral en el Estado de México arrojó números negativos, pues perdimos la mayor parte de las alcaldías importantes y varios distritos, ello no es imputable a mis deseos recuerda que aún no me consolidaba en el cargo y navegábamos contra la corriente pues pesaba el desprestigio de Montiel debido a la enorme carga de corrupción habida durante su gobierno. De cualquier manera el PRD y el PAN se despacharon con la cuchara grande, pero debe ser obvio que no por mi culpa ya que yo también salí afectado por aquel resultado que me dejó fuerte oposición política en casi todo el territorio estatal.

En lo de que Calderón no es Fox también es acertado. Este último es un verdadero flan en política, pero a Calderón se le cocina a parte pues cuenta con una sólida experiencia partidista y política fuera de toda duda, eso lo convierte en un temible adversario. Hay referencias que revelan cómo el gobierno federal ha trabajado para aspectos electorales. No me cabe la menor duda de que empleará el tema de la inseguridad pública para mantener en jaque a algunos gobernadores; en no pocos hemos advertido ciertas contemplaciones hacia el gobierno federal porque su situación financiera y de inseguridad pública no es la deseable, por lo que son bastante vulnerables a las presiones desde el centro.

MADRAZO- Soy priísta por convicción, genéticamente mis lazos políticos son indisolubles con el PRI y es mi mas caro anhelo que regresemos a Los Pinos. Tu candidatura, a diferencia de como fue la mía ha transcurrido tersamente al menos en la apariencia hacia afuera; además, en mi contra operó la corrupción de varios gobiernos federales priístas durante el largo periodo hegemónico, también la indiferencia mostrada por algunos gobernadores. Tú enfrentarás a un contexto social con ciudadanía más despierta y mejor enterada, más exigente y más participativa. A propósito ¿Tienen ya la prospectiva de los votos que presumiblemente cada estado pudiera aportar?

En cuanto al número de Estados gobernados por gente de nuestro partido la situación no ha variado sustancialmente en seis años, pero sí el perfil de los titulares del ejecutivo. Recuerda que por lo menos en Veracruz, Oaxaca y Puebla los gobernadores eran operadores electorales de añeja experiencia, sin embargo esa tesitura no se reflejó en las urnas. Ahora, Oaxaca no tiene a Ulises Ruiz ni Puebla a Mario Marín ni en Veracruz está Fidel Herrera, sin duda, al igual que Nuevo León, sus dirigencias requerirán de asesorías extraordinarias para solventar los detalles electorales que se vayan presentando. No me cabe la menor duda que has integrado en torno a tu candidatura un equipo político electoral de primera, ellos seguramente ya tienen un diagnóstico sobre el particular, con Oaxaca y Puebla gobernados por la oposición poco podremos hacer, pero Veracruz merece atención especial, supongo que de allí esperas, por lo menos, un millón y medio de votos a tu favor. No la veo fácil amigo Peña.

PEÑA- No está fácil maestro, lo he experimentado con mayor intensidad en estas últimas semanas en las que me ha ido como en feria, de pronto adquirí conciencia de la volatilidad del ambiente en que nos movemos. De cualquier manera hay que aprovechar los tropiezos de este inicio, que mejor que no acontecieron en vísperas de la elección. La selección de candidatos a legisladores no es, por supuesto, la mejor, pero tú lo sabes, en nuestro partido es difícil desatender ciertos compromisos cuya cercanía quema. Confieso que en mi inicial arrogancia veía esto muy fácil, pero entre tanto plañidero a mi alrededor, cuánta falta hace un verdadero amigo que nos diga la verdad. Mis adversarios son de temer, lo que no me arredra, aunque si me preocupa que nuestra estrategia no logre penetrar con éxito en la conciencia ciudadana, ¿cómo hacer para que voten por mí, por el PRI y mantener la ventaja?

MADRAZO- He allí la cuestión; debes medir cuidadosamente tu discurso, eso que acabas de proponer de mayores atribuciones para el Ejecutivo peca de anacrónico y va en sentido contrario a la transición política; a algunos gobernadores que ya se acostumbraron al papel de Virreyes no gustaría el retroceso, obviamente a la ciudadanía tampoco. Evita debatir lo más que sea posible, recuerda aquel episodio de López Obrador con Fernández de Cevallos. También aleja de ti y del PRI a ciertos ex gobernadores señalados por la opinión pública de sus estados como corruptos, ya lo viste con Moreira y Mario Marín; pero hay otros peores, pues suman su carencia de compromiso social y actitudes demagógicas a que representan lo más negativo del viejo PRI, su cercanía es letal para la imagen de cambio que quieres diseñar.

Por cierto, no te olvides de las redes sociales, que no sea ese tu talón de Aquiles porque quienes allí navegan son principalmente jóvenes mexicanos, muy enterados y deseosos de cambios, por más que nuestro amigo Pedro Joaquín Coldwell afirme que las redes no votan allí se podría incubar una contracorriente. Por cierto, no descuides a Pedro Joaquín, es un actor político serio, buen cuadro y de esto sabe mucho, aunque lo veo relegado por tu primer círculo de colaboradores ¡Aguas! Te lo digo por experiencia.

Algo más, recuerda que el sistema pudo superar la crisis de 1976 con la vieja fórmula de “mantener unida a la clase política y pagad bien al ejército”. Es sibilino, reflexiónalo.
PEÑA- Lo registro en mi agenda, espero nos volvamos a encontrar para analizar el decurso y el discurso de la campaña. (Mentalmente se fijó la idea de entrevistarse con el candidato de las izquierdas para comentar con él lo relativo al eventual riesgo de una elección interferida por el “problema de la inseguridad pública”)

alfredobielmav@hotmail.com        oterociudadano.com
Enero 2012





Observador Ciudadano Tu pagina de inicio


INFORMES

Por Alfredo Bielma Villanueva

Los titulares de los poderes ejecutivo y judicial del Estado de Veracruz han rendido sus respectivos informes de labores, tal como lo establece la constitución veracruzana en un régimen republicano de división de poderes. Al otro poder, el legislativo, le  corresponde verificar que las cuentas del informe del gobernador se identifiquen con la realidad, para lo cual los secretarios de despacho deben de comparecer frente a las Comisiones respectivas del Congreso para responder verazmente a las preguntas que los legisladores le formulen.

En México no solo por costumbrismo político ponemos mayor atención en el Informe del Poder Ejecutivo, es también por la forma de gobierno que nos hemos dado y que durante todo el siglo XX privilegió al régimen presidencialista, eje central de las decisiones políticas sobre el que giraban los otros dos poderes, el Legislativo y el Judicial, ambos de no menor importancia en la teoría pero en la realidad estaban sometidos al Ejecutivo. El síndrome se extendió a los Estados y esa es la razón por la que en cada periodo de Informes se destaca el del Ejecutivo en demérito del Judicial.

Sin embargo, por efectos de las reformas constitucionales que desembocan en la creación de nuevas instituciones y procedimientos deviene un desarrollo político que irá ubicando a cada Poder en su justa dimensión, tal y como se advierte en la nueva relación entre los Poderes pues el Poder Judicial ahora decide por votación de sus componentes quién lo debe encabezar, sin la injerencia del gobernador como anteriormente se estilaba. Habrá de ocurrir igual con el Legislativo, una vez que sus individualidades asuman que deben su posición al voto de la ciudadanía y no expresamente a decisiones cupulares de sus respectivos partidos.

De entre los puntos que sobresalen del informe de Alberto Sosa Hernández, Presidente del Poder Judicial, destaca el ofrecimiento de una mejor impartición de justicia, ahora que se requiere de la aplicación irrestricta de la Ley para que se acomode con un auténtico Estado de Derecho. “Sancionar a los que incurran en desvíos de la ley para torcer la vara de la justicia", dijo en su Informe el magistrado, ello evoca la necesidad de escarmentar con “la vara de la justicia” a quienes incurran o hayan incurrido en desvíos de recursos públicos.

De otro lado, para comprender en su contexto el informe del gobernador Duarte de Ochoa habría que suponerse en su lugar, ostentar su posición política, llevar a cuestas la responsabilidad que le confiere el cargo y desde allí observar el panorama de enfrente, o sea a nosotros mismos en nuestra condición de mandantes, muchos (la mitad de la población) viviendo en pobreza extrema, en actitud de espera por resultados, con talante crítico hacia quien atribuimos el poder de hacer las cosas, exigentes porque vemos que esto camina lento, muy preocupados porque ya perdimos seis años y no quisiéramos que el fenómeno populista y demagógico se repitiera.

En ese contexto, para mejor situarnos debemos tomar con cierta reserva los adjetivos de “productivo”, “veraz”, “objetivo”, “valiente”, “sincero” y muchísimos más que se endilgan al primer informe, calificativos que pertenecen al cartabón de la parafernalia tradicional que por muchísimos años hemos escuchado decir a quienes tienen la necesidad de manifestarlo en público, aunque son los mismos que en “lo oscurito”, en petit comité, en el café, en el desayuno, la comida y quizás hasta en la cena comentan exactamente lo contrario. Ante esta reflexión acerca de nuestro costumbrismo político ¿será posible formularse un juicio certero acerca del verdadero contenido del Informe y si este coincide con la realidad que vivimos?

De entrada, debemos reconocer las enormes dificultades a que se ha enfrentado este gobierno, de entre ellas destacan la inseguridad pública y un erario deteriorado. Este Estado ha transitado por un difícil periodo de zozobras cotidianas, permeadas por infinidad de levantones, secuestros, homicidios colectivos, que gracias al programa Veracruz Seguro implementado por la federación de alguna manera ha disminuido la sensación de inseguridad que prevalecía. El que lo haya reconocido el gobernador en su informe es un buen avance porque revela que ahora sí existe voluntad para enfrentar el problema, coordinándose con las autoridades federales.

El asunto de las finanzas ha sido el cantar de los cantares del primer año de gobierno de Duarte de Ochoa.

Nuestro marco jurídico establece la comparecencia de los colaboradores directos del gobernador ante el Congreso, para informar acerca de lo realizado en el término de un ejercicio político-administrativo. Esta debiera ser una efectiva evaluación popular, siempre y cuando los legisladores asuman a plenitud la función que les corresponde en un sistema democrático de división de poderes en el que la responsabilidad hacia sus representados debiera tener absoluta prelación; de esta manera observaríamos a los diputados en la tarea de escrutar el documento presentado por el poder ejecutivo, aclarar dudas, si las hubiere, con cuestionamientos certeros sin temor a reprimendas y/o reconocer los aciertos.

El ciclo de comparecencias lo ha iniciado el Secretario de Finanzas, quien empezó por afirmar que la deuda pública de Veracruz ascendía a 12 mil 600 millones de pesos, pero los cuestionamientos lo obligaron a reconocer que en Hacienda federal se tiene registrada por 21 mil 337 millones de pesos. Bien se dice que una verdad a medias supone una mentira, o por lo menos un encubrimiento, porque es tan preocupante el monto de la deuda pública que el secretario no se atrevió a comentar que a los 21 mil millones habrá que sumarle el “pasivo circulante” (que también es deuda), que asciende a 17 mil 400 millones de pesos, y que con esto se eleva el débito a casi 39 mil millones de pesos. Es un sofisma el argumento de si es bancaria, bursátil o pasivo circulante, pues de cualquier manera los veracruzanos tenemos que pagarla debido a la irresponsabilidad del gobierno precedente.

Peor todavía, en el caso del “pasivo circulante” se obliga al actual gobierno a solicitar un préstamo bancario para poder solventarlo pues durante los doce primeros meses ha tenido en ascuas a proveedores y contratistas. En cuanto al servicio de la deuda, que importa 3 mil 700 millones de pesos, el secretario de finanzas dice que no representa problemas, pero solo para darnos una idea de lo que significa su monto imaginemos cuántos hospitales serían dotados con equipos de tecnología de punta, o en que medida crecería la investigación en un año en las universidades e institutos de educación superior con solo destinarles el 30% de esa cantidad.

Sobre la utilización del crédito de 10 mil millones de pesos que solicitó la administración de Fidel Herrera Beltrán a fínales del 2010, Tomás Ruiz aseguró que “En una primera etapa esta cantidad se destinó a atender de apoyos durante la emergencia, alrededor de 2 mil 300 millones se gastaron en esta etapa, después hubo acciones para el restablecimiento de infraestructura por 4 mil millones y reconstrucción y rehabilitación por el orden de 3 mil millones de pesos”. Considerando que el dinero proveniente de los empréstitos públicos conseguidos de los bancos pertenece al Estado de Veracruz y por lo tanto que debieron destinarse al objeto que los provocó, no estaría por demás que el Legislativo investigara si se incurre o no en lo prescrito en el artículo 223 del Código Penal que configura el delito de peculado. Dura lex, sed lex.

alfredobielmav@hotmail.com      oterociudadano.org.mx
Noviembre 2011





Observador Ciudadano Tu pagina de inicio


DEFENSA DE CLASE

Por Alfredo Bielma Villanueva

Los actuales son tiempos electorales en los que factores y actores políticos inician intensa actividad, la cual irá en incremento conforme se avance hacia el día de la jornada comicial de Julio próximo. Hasta entonces, no pocos de estos actores, como el Partido Verde Ecologista, por citar uno entre muchos otros, seguirán en su actitud simuladora y emergerán de su prolongado letargo para seguir mintiendo, fingiendo u ofreciendo su mejor perfil en busca de clientela electoral por su propia sobrevivencia en la nómina de las prerrogativas.

No es fortuito traer el caso del Verde Ecologista porque seguramente volverá a plantear, sin concretar, la propuesta de la pena de muerte que en los tiempos que corren tiene buena convocatoria. Pero, en cambio, evade temas como la agresión a la naturaleza, un argumento que originalmente fue la razón de su nacimiento, todo por privilegiar sus negociaciones políticas sin importar los asuntos de vital importancia colectiva. Tal es la razón por la que no han emitido opinión alguna respecto a Tembladeras, en la Ciudad de Veracruz, un tema que sin duda despertará protestas, polémicas y serios amagos de movilización social en el futuro inmediato.

Pero este Partido como entidad pública, de entre las que medran del erario, no es la única que simula. Otros componentes de la clase política mexicana adoptan posiciones propias de su estamento, en defensa de sus intereses, sin importar las conveniencias de la población mexicana. Así lo ha revelado, por ejemplo, la fracción de diputados “peñanietistas” al aprobar en comisiones la propuesta de reforma política enviada por el senado, pero excluyendo la reelección de legisladores y alcaldes, porque bien saben del riesgo que implica someter en caliente los resultados de una gestión política o administrativa al juicio público. No ignoran que la ciudadanía castiga electoralmente al rechazar con su voto las opciones negativas que se le presentan.

De allí que persistan en la práctica de dejar que transcurran uno o dos periodos para después presentar al electorado la misma candidatura, confiados en que la memoria colectiva es porosa y olvida pronto. El tiempo, el Partido y la propaganda política, acompañados por los apoyos “logísticos” harán el trabajo sobre una población sumergida en la extrema pobreza, más ocupada en conseguir el diario sustento que en impedir el regreso de los indeseables. Para esta clase lo importante es la permanencia en el poder no el interés general.

No obstante, se reconoce que aunque en menor número hay actores políticos cuyas intenciones presentan mayores coincidencias con el interés general; pero son los menos y el entorno en el que se mueven constituye una permanente amenaza de convertirlos a su modo, y en no pocos casos son absorbidos por la clase política y las prácticas que esta sigue para mantener el monopolio del poder. Esto seguirá aconteciendo hasta que la ciudadanía se decida, por fin, a participar intensamente en pos del verdadero cambio. Por lo pronto, seguiremos asistiendo al manido espectáculo del trapecismo, por el que los maromeros de la política saltan de un puesto a otro, sin más mérito que los identifique que la arraigada vocación de vivir del presupuesto.

Por la práctica de la acrobacia, la clase política mexicana presenta casi siempre el mismo rostro, aunque cada vez más avejentado. El actual síndico, regidor, tesorero o secretario del ayuntamiento anhela el cargo inmediato superior. El diputado local aspira a alcalde o a diputado federal; este último buscará la senaduría para desde allí escalar al gobierno del estado. De entre ellos, pocos tienen los méritos suficientes para pretender pero, para mala fortuna de este sufrido país, aquí las cualidades de suficiencia no cuentan porque se privilegia el interés de grupos y sociedades de ayuda mutua, apegados al sistema de botín, el antiguo Spoil Systems de los estadounidenses.

No obstante este síndrome, hay constancias que muestran avances en nuestro sistema político. Al menos ya no existe la hegemonía de un solo partido, como la hubo en tiempos de la presidencia imperial y autoritaria. También, a falta de la figura presidencial como referencia de autoridad superior, al interior del PRI las discrepancias se ventilan públicamente, aunque no sin riesgo de rupturas. Empero, persisten tentaciones autoritarias, que en el PRI es un fenómeno con raíces genéticas pues allí se insiste en recrear la figura de un Tlatoani, que en este caso lo protagoniza Peña Nieto. Al exgobernador mexiquense lo han convertido en el centro de consulta de lo que ejecuta la bancada priísta en la cámara de diputados y de todo lo que se decide en el PRI, no pocos gobernadores han entrado en esa orbita.

El amplio diferendo entre Manlio Fabio Beltrones y Enrique Peña Nieto es más de contenido que de forma y por lo mismo trasciende a su condición de precandidatos, se puede advertir en el posicionamiento de cada quien respecto a la reforma política. Al interior del PRI se requerirá de una operación política de primer orden para evitar rupturas que dañen la unidad; solo que para evitar divisionismos caen en burdas medidas como las de encomendar tareas de partido a exgobernadores con larga cola que les pisen. De allí que sea fácil advertir que proseguirán en la inveterada costumbre que los predispone a la “cargada”, una de las características negativas no erradicadas en este partido.

En tiempo de definiciones siempre habrá diferencias. Las vive el PAN, que tiene que cargar con el deterioro que provoca el ejercicio del poder. No siempre estar en el poder beneficia a un partido, lo sufrió el PRI en el 2000; lo puede experimentar el PAN en 2012. La lucha contra el delito que ha provocado miles de muertes es un expediente difícil de desentrañar en la brevedad de los tiempos electorales. Si bien históricamente Calderón podría figurar como el presidente que tuvo los arrestos y la voluntad política suficientes para combatir al crimen y detener el creciente deterioro del Estado, la pasión de lo coetáneo obnubila los juicios de valor. Ningún otro presidente lo hizo, con diagnóstico o sin él, con estrategia equivocada, como algunos refieren quizás con razón, pero por esa decisión ahora sabemos hasta qué grado estaba carcomido el espacio para gobernar.

Voto duro tiene el PRI, también el PAN, igualmente las izquierdas. Si el PRI mantiene su unidad puede que con Peña Nieto alcance la presidencia. Pero este país requiere de cambios sustanciales y en esa lógica las condiciones apuntan hacia la izquierda. Esta tiene en Marcelo Ebrard a un prospecto con buen perfil, que sin duda convocaría con éxito a buena parte de la geometría política del país; atraería indecisos y al voto útil, siempre y cuando-condición sine qua non- Andrés Manuel López Obrador desista de su propia candidatura e impulse a Marcelo. De otra manera ni buscarle, porque si bien el tabasqueño es una rara Avis en nuestro sistema político que combina congruencia con trabajo de proselitismo, con él como candidato buena parte del electorado de clase media buscaría opciones ajenas a la izquierda.

El Partido del Trabajo, Convergencia o Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, Verde Ecologista, son franquicias de manejo personal y familiar que están expuestas al riesgo de perder su registro si presentan candidatos propios. De allí que el PT y Convergencia defiendan su porcentaje al amparo de López Obrador. Nueva Alianza seguirá en el tablero mientras el SNTE figure en la imaginaria patrimonialista apoyado en el presupuesto de Educación; el Verde ecologista seguirá como rémora junto al PRI.

Pero, en todo esto, ¿Qué hará la ciudadanía, que es la actora principal de todo proceso electoral, sin cuyo concurso simplemente nada es válido? ¿Seguirá asumiendo el papel pasivo del espectador dejando que la clase política se siga despachando a su antojo el futuro de México? No es lo deseable, por lo que a ese Leviatán ciudadano hay que levantarlo para que ande.

alfredobielmav@hotmail.com   Otero Ciudadano.

Octubre 2011








Observador Ciudadano Tu pagina de inicio



¡NO HAY DINERO!

Por Alfredo Bielma Villanueva

Los ojos agrandados, azorados, estupefactos ante la terrible experiencia que viven y no alcanzan a entender; la cabeza rapada por los estragos de la quimioterapia; los frágiles cuerpecitos aún más disminuidos por el agresivo tratamiento que se les aplica para combatir el terrible mal que los aqueja. Se adhieren como lapa a la protección de sus afligidos padres, que deben demostrarles la fortaleza que en ellos buscan a pesar de llevar el alma herida por la enfermedad de sus pequeños vástagos.

Solo tristeza y dolor por doquier se advierte en las salas del cuarto piso del Centro de Cancerología de Veracruz; allí se trata de curar el cáncer con la dedicada aplicación de los médicos a decenas de niños provenientes de diferentes lugares del territorio veracruzano y de entidades vecinas. Allí se convive con el dolor, la angustia y la esperanza renovadas cada día; en no pocas ocasiones se cierran los ojos de la razón para abrir las ventanas de la fe, que combinada con el amor forman parte de la intensa búsqueda de la salud.

En el cuarto piso los padres luchan cada día a la par que sus hijos, auténticos guerreros, para salir adelante; en el tercer nivel los hijos acompañan a los padres y abuelos para demostrarles su solidaridad y apego al ser querido. ¿Cuál pudiera ser la diferencia en el dolor? La lógica formal deduce que de alguna manera los que ya han vivido tienen que pagar la cuota correspondiente como un tributo a la propia vida. La razón se entorpece cuando a un niño le ocurre la fatalidad del hombre; entonces el ánimo se rebela suponiendo una injusticia de la vida. Pero no hay tal, las cosas suceden simple y sencillamente porque en la condición de un ser vivo todo puede ocurrir, y así será mientras se aliente vida. Lo que por supuesto ni evita ni mitiga el dolor, el desconsuelo que produce acompaña a cada latido del corazón.

“Bien venido mal si vienes solo”, dice Cervantes Saavedra con profundo conocimiento de causa porque habitualmente acontece que a una desgracia la acompaña otra.

Quienes acuden al CECAM, aunque no siempre es así, en mayor proporción son gente de limitadísimos recursos económicos, la extrema pobreza y la enfermedad son el denominador común; sería imposible para ellos cubrir así fuera en mínima parte los gastos que origina la enfermedad. De no ser por el Seguro Popular en la modalidad de Gastos Catastróficos que cubre medicina y atención médica-excelente por cierto- nadie pudiera saldar el oneroso costo del tratamiento médico. Es la llamada población abierta, la que no tiene IMSS ni ISSSTE.

Pero no todo está podrido en Dinamarca, exclamaba Shakespeare, en el dolor extremo la naturaleza humana rescata lo positivo que lleva implícita. Como un bálsamo, al pardear la tarde, llegan grupos, religiosos principalmente, que acuden a mitigar la sed y el hambre de quienes cuidan de los internos. Además, cotidianamente hacen su eficiente y desinteresada labor los patronatos, las fundaciones e instituciones creadas para auxiliar a quienes padecen cáncer. De esta manera aligeran la pena de familiares y pacientes; algo se rescata de los bueno que pudiera ser la condición humana y la organización social dirigida por el Estado.

Pero, ciertamente, en no pocas ocasiones el mal se hace acompañar. En ese mar de lágrimas flota el mal del momento en Veracruz: ¡No hay Dinero!, se escucha cuando un  aparato se descompone o se acude a la exhausta farmacia; esta realidad aumenta la angustia de quienes asisten al CECAN en busca del remedio a su mal. Las medicinas escasean, ya no alcanzan y eso produce tratamiento incompleto, con todo lo que puede significar para el enfermo, porque la lucha también es contra el tiempo. Más aún cuando flota en el ambiente el recuerdo de los medicamentos clonados ¿habrá apagado alguna vida este caso de inconcusa rapiña? Ante esta posibilidad ¿podrán disfrutar del dinero así arrebatado quienes son culpables de ese lamentable episodio?

Para el desempeño de su encomienda un gobernador se rodea de gente que debe responder con lealtad a la confianza de que es objeto. Qué mejor que fuera gente comprometida con el servicio público, que le informe a su Jefe con veracidad; que olvide las lisonjas y le exprese con meridiana claridad la situación en que se encuentra el ramo que le toca atender. Esa es la lealtad que todo gobernante espera de sus colaboradores.

Entre las justificaciones de la existencia del estado, la salud, la educación y la seguridad públicas son prioritarias, obviamente, de entre ellas la salud es fundamental. Luego entonces quien este al frente de esta área tan importante de la administración pública debe cuidar que el servicio llegue a la comunidad de manera expedita, con eficiencia y eficacia, sin ocultar al superior la realidad de lo que ocurre. Y la realidad es que los servicios de salud de Veracruz no pasan por un buen momento; la situación que heredaron es de lo peor: hospitales sin equipamiento; equipo con serios problemas de mantenimiento; personal médico insuficiente para atender la enorme demanda de la población no protegida por la seguridad social. ¿Qué hizo bien el gobierno anterior?
En el gobierno de Miguel Alemán se construyeron un sinnúmero de hospitales, a algunos se les equipó, otros se quedaron a la espera de que el sucesor continuara el proceso. No hubo tal. ¿Habrá quien desmienta con datos duros este aserto?

Adicionalmente, la corrupción se enseñoreó en esta área tan sensible de la administración pública y ahora se están pagando las consecuencias; las padece el público usuario de los servicios de salud. Aquí el órgano de control no está siendo lo suficiente y necesariamente eficiente, porque debe informarle al gobernador que por las enormes deudas y la demora en pagar a los proveedores varios de estos han decidido retirar equipos y detener entregas de insumos; de allí que por las necesidades del servicio y exangües finanzas públicas se tiene que contratar con proveedores cuyos equipos están en obsolescencia; similares condiciones tienen los insumos de laboratorio cuya calidad ya habían alcanzado elevados índices de confiabilidad. Más preocupante aún porque la razón de ser de todos estos hospitales radica en atender a población abierta, es decir, aquella que no disfruta de la seguridad social  que amparan el ISSSTE y el IMSS.

No se pidan pruebas de esto, investíguese y se llegará a la verdad. No es esta un comentario artero, es una observación fundada en hechos reales, comprobables. Ningún gobernador llega al cargo con la idea de hacerlo mal, sin bien en las excepciones los hemos tenido sin vocación de servicio, buscando exclusivamente el provecho personal. Si la idea del gobernador Duarte de Ochoa es poner orden y eficiencia en su gobierno, en el sector salud urge que quienes lo acompañan en la tarea de gobernar le presenten un diagnóstico honesto, real, de la situación.

El personal médico y paramédico que convive cotidianamente con el dolor de los enfermos en el CECAN aplica su ciencia con diligente atención para salvar vidas humanas, pero si el esfuerzo no va acompañado con las herramientas adecuadas el resultado no siempre es el esperado. Un bache se tapa, un puente se reconstruye, una escuela se repara pero aquí son vidas humanas, y en ese tren vamos todos porque ¿quién tiene la salud y la vida aseguradas? Además, recordemos que todo lo que se puede comprar con dinero es barato, pero la salud no tiene precio.  

Septiembre 2011
  







Observador Ciudadano Tu pagina de inicio



LA RECONSTRUCCIÓN

Por Alfredo Bielma Villanueva


Pocos de entre los integrantes del H. Congreso del Estado de Veracruz- Llave habrán dimensionado que con su obsecuente actitud hacia todo lo que se les remite desde el Poder Ejecutivo se están ganando a pulso el título de “la legislatura más obsecuente de la historia”. No porque necesariamente tuvieran que presentar alguna objeción, que no sería el caso, sino porque aprueban las solicitudes de autorización para préstamos que acrecientan la abultada deuda pública veracruzana sin que se escuche un meticuloso, serio, responsable análisis de hacia donde nos conduce la indiscriminada sucesión de esas onerosas autorizaciones.

Sabido es por buena parte de los veracruzanos la difícil situación en que se encuentra la administración duartista, cuyo primer año (el año de la reconstrucción, le llamaron) lo ha dedicado a administrar la deuda, en “reordenamiento institucional y financiero”, hurgando en los vericuetos administrativos para cerciorarse si lo que se ha encontrado como pasivo ha sido todo. Con ese bagaje de inicio poco ha podido hacer en un escenario cuyo horizonte de problemas es bastante espeso. Más aún si se recuerda aquel compromiso:

“Toca a nuestra generación evitar inundaciones como las que se dieron en Veracruz por los fenómenos climáticos en septiembre pasado, ya que en noviembre de 2011 quedará lista la reconstrucción causada por la emergencia", ofreció al pueblo veracruzano el flamante gobernador duarte de Ochoa ante cientos de invitados a su toma de posesión. Pudiera suponerse que hasta ese momento no tenía una radiografía exacta de las lamentables condiciones en que se encontraba el tesoro público; pero esa conjetura no sería posible arrogársela a quien se desempeñó por varios años en la titularidad de la Secretaría de Finanzas. Entonces, ¿porqué ofrecer la reconstrucción en el plazo de un año cuando su costo simplemente no lo puede soportar el erario estatal?

La lógica nos conduce a pensar que la esperanza se fundamentó en los recursos provenientes del FONDEN ¿de qué otra manera?, sobre todo cuando el monto se estimó en 10 mil millones de pesos. El error de cálculo estuvo en suponer que la entrega del recurso sería expedita, tal cual lo fue en tiempos de Vicente Fox cuando los recursos llegaron generosamente y sin cortapisas a Veracruz, sin rendición de cuentas, en total opacidad. Pero vino el cambio en el gobierno federal, llegó Calderón que de esto sabe mucho y cortó el libre flujo de recursos provenidos del FONDEN.

En medio nos quedamos los veracruzanos, sobre todo quienes fueron damnificados por los muy conocidos Karl y Mathews a los que solo se les repartieron despensas y promesas de pronto resarcimiento del daño provocado por aquellos fenómenos de la naturaleza y por la calamitosa borrasca política que descalabró la hacienda publica de Veracruz.

En un debate insustancial se atribuye todo el atraso al FONDEN, como si a los afectados les importara saberlo en medio de la desesperanza en que se encuentran. La verdad es que no se ha tenido el dinero para cumplir con lo que normativamente está establecido para acceder a los recursos que el gobierno federal destina a través del FONDEN para reparar daños al patrimonio familiar de los mexicanos y la infraestructura que resulte deteriorada por los fenómenos naturales. Para respaldar este dicho se antojaría una breve reseña de lo acontecido en la relación de culpas y disculpas entre las instancias estatales y las federales. Más sería ocioso, porque el “paripeso” es bastante claro: el dinero está allí solo hay que poner la parte que corresponde para poder obtenerlo y si no se aporta simple y sencillamente no es posible conseguirlo.

Por lo pronto, el programa de reconstrucción de vivienda para damnificados está incumplido. Por caso: de 25 mil viviendas afectadas en Veracruz por el paso del huracán "Karl" y la depresión tropical "Matthew"; para marzo apenas se habían edificado cien casas en la comunidad El Mango del municipio de Paso de Ovejas, según decir del entonces titular del Instituto Veracruzano de Desarrollo Urbano, Regional y Vivienda (Invivienda), Manuel Barclay Galindo.

En febrero del presente año el secretario de finanzas explicó que “El gobierno federal se tomó varios meses elaborando las nuevas reglas del FONDEN, y hace apenas dos días en la Secretaría de Gobernación y en la de Hacienda se le informó al gobierno del estado sobre los mecanismos de operación”. Él Estimaba que para marzo se estuviera firmando el convenio de colaboración “para que bajen finalmente los recursos y arranque formalmente la reconstrucción de la entidad, luego de las graves afectaciones propiciadas por el Huracán Karl y la depresión tropical Mathew.” En mayo el gobierno estatal ya estaba enterado de “una formula, un esquema novedoso mediante el cual la federación financia a los estados de la republica con el 50 por ciento que le corresponde de este paripeso en el FONDEN a un cupón cero, digamos que financiamiento a largo plazo, un financiamiento blando que tenemos que utilizar para efecto de radicar estos recursos y hacer esas obras de infraestructura”, informó en aquel mes el gobernador Duarte.

Desde abril pasado el delegado en Veracruz del Banco Nacional de Obras y Servicios informó que esa institución contaba con un fondo de 4 mil 500 millones de pesos para otorgarlos en préstamos al gobierno del estado para la reconstrucción de las zonas afectadas por los fenómenos meteorológicos en 2010, parece que en esa lógica va el préstamo ahora solicitado.

Debido a la opacidad con la que se manejaron en el anterior gobierno los recursos provenientes del FONDEN y a las crecientes dudas de la población sobre el particular, el gobernador Duarte de Ochoa decidió que los recursos obtenidos para ese fin fueran “canalizados a un fideicomiso, dirigidos a obras de infraestructura que se pondrán en un catálogo de acciones, todo con transparencia y la vigilancia de legisladores del congreso del estado, que forman parte de este fideicomiso”. Aún no se informa quienes integran este fideicomiso y que acciones ha tomado o habrán de tomar, porque, además, desde el 24 de noviembre del año pasado está creada una Comisión Especial para la Reconstrucción de las Zonas Devastadas, de la que se espera los informes correspondientes sobre la reconstrucción.

Como en todo decreto de autorización de préstamos, en aras de la transparencia debe inscribirse en detalle el destino que se le dará al dinero así conseguido, tendrán que ser muy imaginativos quienes lo redacten para no repetir los mismos conceptos del decreto 870 que autorizó 10 mil millones de pesos al gobierno anterior para la reconstrucción, que por cierto se gastaron y no hubo reconstrucción alguna. Todo un dilema, que cualquier diputado responsable debería encarar antes de levantar el dedo aprobando 4 mil 760 millones 960 mil 914 pesos más para lo mismo. Pero eso ni en utopía

Agosto 2011
















Suscríbete a nuestro Sistema Informativo,

Envia un mail con la palabra SUSCRIPCION,

(Suscribete aquí) Recibirás la información mas relevante de los acontecimientos que harán historia y tu podrás enterarte antes que nadie.